Noelia Piras

Mi nombre es Noelia Eliana Piras, tengo 25 años y soy de la Ciudad de Santa Fe, pero actualmente vivo en Tucumán. Soy Técnico Superior en Periodismo Integral y Deportivo, y ahora me estoy perfeccionando en la Licenciatura en Periodismo de la UFASTA. Actualmente me desarrollo como periodista freelance.

Quizás nunca nos hemos puesto a pensar acerca de las estatuas de Cristo que están alrededor del mundo, tal vez la más famosa y la que fácilmente se reconoce es la estatua del Cristo Redentor, en Río de Janeiro, Brasil. Pero en el Norte de nuestro país se encuentra una muy bella, visible desde muchas partes de la provincia, y se trata de la estatua del Cristo Bendicente. La misma, está localizada en el Cerro San Javier, localidad de Yerba Buena, mide 28 metros y fue obra del escultor tucumano Juan Carlos Iramain.

Esta preponderante obra fue realizada durante 4 años e inaugurada en 1942, y es uno de los más grandes en su tipo en todo el mundo, ubicado en cuarto lugar acorde a tamaños. El Cristo bendicente es un ícono con el cual los tucumanos se sienten identificados y también da que hablar cuando los turistas se acercan al lugar para poder admirar la belleza de la escultura.

No sólo se encuentra el Cristo para poder observar, sino además cuenta con un museo ubicado por debajo de la obra, llamado Museo Iramain, en donde se puede ingresar y realizar un breve recorrido para ver las diversas creaciones que realizó el escultor. Además, se encuentra El Centro de Interpretación del Cristo y cuenta con muestras gráficas de alta calidad en las que se narra la historia del monumento y su creador, y reproducciones a escala de las estatuas similares más célebres alrededor del mundo.

Dado el paso del tiempo y las inclemencias climáticas, esta obra de 74 años estaba comenzando a agrietarse, perdiendo el color y el brillo, por lo que se decidió restaurarla con motivo del Bicentenario de la Nación. Este trabajo fue realizado en conjunto por el Ente Tucumán Turismo, la Facultad de Bellas Artes y la Cámara de Turismo, acompañados por la Comisión de Turismo de la Legislatura Provincial. Los trabajos realizados dejaron a la escultura como si fuera nueva, lo que denota que es muy valorada y representativa para la localidad.

La estatua del Cristo Bendicente es una figura imperdible cuando de panorámicas se trata, se puede apreciar allí elevada entre los cerros y es definitivamente un sello distintivo para Tucumán. A los pies de la magnífica obra descansan los restos de quien la creó, desde 1983.

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