Gisele Falcone

Próxima a recibirme como Licenciada en Periodismo por la Universidad FASTA y con un título intermedio como Realizadora y Productora de televisión por el IFTS 15, dictado en las instalaciones de la TV Pública Argentina. Conductora del Programa radial, “OTRA VUELTA: Análisis informativo de tú lado” que se emite, todos los domingos, por la radio de la Universidad Nacional de Mar del Plata . Colaboradora como periodista extranjera, realización de informes audiovisuales, para la Agencia Cubana de noticias, Prensa Latina televisión. Escribo notas, me apasiona el porqué de las cosas y en especial, del acontecer diario. Periodista, editora y realizadora audiovisual. https://gfalcone.wordpress.com/

En el entramado de relatos que se constituye a través de los medios, y sus “voces autorizadas”, sobre la compleja y dolorosa situación que vive hoy el país con la desaparición del joven artesano, Santiago Maldonado. Desde el programa radial marplatense, Otra Vuelta, se pudo obtener el testimonio de Romina Jones, integrante del Pu-Lof (comunidad aborigen) de Cushamen y prima del líder de dicha comunidad, actualmente encarcelado, Facundo Jones Huala, para entender la lucha del pueblo mapuche, así como los sucesos que resultaron en la desaparición de Santiago Maldonado.

 

El 13 de marzo de 2015 se inició el proceso de recuperación territorial de las tierras que posee el empresario Italiano, Luciano Benneton, que ascienden a más de 1.500.000 hectáreas en la Patagonia Argentina, según afirma Jones.

Sus padres y abuelos nacieron en Cushamen y fueron despojados de esas tierras y “hacinados a tierras improductivas donde no es posible llevar una vida digna y autónoma como mapuches”. Ésta última generación, nacida ya en ciudades, comenzó su autoreconocimiento como pueblo mapuche y al mismo tiempo, su lucha por la recuperación de esas tierras ancestrales apropiadas, explica Jones.

Desde que ingresaron al territorio -propiedad del terrateniente Benetton-, han sufrido la persecución y represión de la policía de Chubut. Uno de los últimos, y más brutales allanamientos, ocurrió el 10 enero de este año, que como resultado tuvo 7 personas secuestradas, muchas de ellas gente no identificada como mapuche, que se encontraban en ese momento acampando en el Bolsón y que se habían acercado para solidarizarse con su lucha.

Al día siguiente, el 11 de enero, infantería volvió al lugar donde se encontraban -esta vez con más brutalidad- y empezaron a disparar a quemarropa, al grito de “hay que matar a uno”, declara Jones. Ese hecho causó varios heridos, dos de gravedad; uno de ellos fue Fausto Jones Huala, quien recibió un impacto de bala en la cabeza, causándole un traumatismo de cráneo, y el otro, Emilio Janes, quien recibió un impacto de bala en la mandíbula –sálvando su vida de milagro, ya que por milímetros la bala no llegó al cuello- que posteriormente tuvo que ser reconstruida.

 

Encarcelamiento de Facundo Jones Huala

En mayo de 2016 el lonko (lider) Mapuche, Facundo Jones Huala, es encarcelado luego de ser capturado en las tierras recuperadas por el Lof en resistencia de Vuelta del Rio de la localidad de Cushamen, propiedad del magnate Benetton. El 31 de agosto de ese mismo año, fue sometido a juicio en la ciudad de Esquel, pero este se declara nulo por estar viciado (un testigo que iba a comprometer a Jones Huala, termina declarando que fuerzas de seguridad lo golpearon mientras lo interrogaban) y queda en libertad.

El 27 de junio de 2017, es detenido nuevamente, siendo trasladado a Bariloche y puesto a disposición del juez federal, Ricardo Villanueva, quien decide que el juicio de extradición a Chile -por el cual ya había sido absuelto- se debe volver a realizar. El juez dictó 30 dias de prisión preventiva para que Chile expida su extradición, y luego de ese tiempo Jones Huala debería haber quedado en libertad.

 

Desaparición de Santiago Maldonado

El 1 de agosto, con el líder mapuche en prisión preventiva y sin tener ninguna novedad sobre su liberación, parte de la comunidad se presentó en el juzgado de Bariloche para reclamar una respuesta del juez. Este reclamo terminó en una nueva represión por parte de las fuerzas de seguridad, esto incluyó violencia física y 9 personas detenidas.

Al mismo tiempo, los miembros de la comunidad decidieron realizar un corte parcial de ruta, ”un corte informativo”, para visibilizar el reclamo y contar lo que estaba sucediendo: “se paraban los autos, se les daba un panfleto y se los dejaba seguir”, relató Jones.

Pero la Gendarmería irrumpe y “entra a la comunidad, reprime con balas de goma y plomo”. Ante esto, “la gente de la comunidad decide cruzar el río para resguardar sus vidas y ahí, es donde Santiago no se anima a cruzar porque no sabía nadar y por las bajas temperaturas del agua”. “Los que logran cruzar, ven cuando los gendarmes se le tiran encima y dicen: ‘acá tenemos uno’ y desde ahí, no se sabe más nada”.

La integrante del Pu-Lof de Cushamen, Romina Jones, asegura que los rastrillajes coinciden con lo que declaró la gente de la comunidad y que contradice lo que declara Genderamería y el gobierno, en cuanto a que ésta fuerza no detuvo a Maldonado.

De hecho, “en estos días se filtró un video donde se puede comprobar que gendarmeria entra con un Unimog, como se declaró”, afima Jones. Los que quedan del otro lado del río, ven como gendarmeria “sube algo al Unimog, arman un cordón entre ellos (para que no se pueda ver), y ven que transportan algo desde el Unimog a una camioneta blanca, pero no logran ver si es Santiago o no en esa camioneta, la cual sale presuntamente rumbo a Esquel”.

 

Nuevos acontecimientos en la causa

El miércoles 3 de septiembre, apareció un nuevo testigo en la comunidad que estaba al momento de la represión. Matías Santana, declaró ante la Justicia el momento en que la Gendarmería se llevó a Santiago Maldonado, el 1 de agosto en la localidad chubutense de Cushamen. Santana, reiteró que vio, con la ayuda de binoculares, cómo “tres gendarmes” golpearon ese día “un bulto negro con mi campera celeste“, “yo le había prestado mi campera y por eso reconocí que era el compañero Santiago“. El testigo, dijo que después de la marcha del 1 de septiembre, a un mes de la desaparición de Maldonado, se sintió “seguro para declarar” y que además, hasta ahora no lo había hecho “porque la comunidad estaba militarizada, y si entraba o salía iba a ser demorado“.

Mientras tanto, el fiscal federal Federico Delgado abrió una causa para investigar si el gobierno de Mauricio Macri encubrió la desaparición de Santiago Maldonado. Además, el fiscal pidió un informe urgente del Jefe de Gabinete Nacional, Marcos Peña, para constatar cuáles fueron las tareas que desplegó la Gendarmería el día de la desaparición del joven y sugirió al juez que requiera “todas y cada una de las actividades que desplegó el Estado Nacional para dar con el paradero de Santiago Maldonado“, según sostuvo el dictamen.

A su vez, recomendó que el juez federal, Guido Otranto, sea apartado de la causa por haber sido él mismo quien ordenó el procedimiento que culminó con la represión y “articuló la intervención de la fuerza de seguridad“.

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