Adriana Neufeld

Adriana Neufeld. Locutora Nacional de la tierra colorada, Posadas Misiones. 22 años. Estudiante de la Lic. en Periodismo en UFASTA.

Si Hablamos de Posadas, no podemos dejar de hablar de la mayor fiesta de los estudiantes secundarios. A fines de septiembre y principios de octubre, los estudiantes ponen en valor meses de ensayo y esfuerzo que se ven reflejados en tan solo dos fines de semana en la calle de la costanera y una última noche con el gran festejo en el Anfiteatro Manuel Antonio Ramírez de la ciudad Capital.

 

El principal evento en la ciudad de Posadas es la Estudiantina, festejo igual al de un carnaval pero organizado a finales de septiembre por los estudiantes secundarios para conmemorar el día del estudiante.
Carrozas, cuerpos de baile y bandas de música o scolas do samba se lucían en un desfile por la avenida Corrientes y pasando los años se fue organizando y deleitando con su baile, brillo y diseño a la numerosa población local y foránea que se suma a los festejos, en la Costanera Monseñor Jorge Kemerer, con una vista impactante del río Paraná.

PH: Guada González

A partir de la década de 1950 se comenzaba a celebrar en Posadas la hoy célebre Estudiantina. Por iniciativa de una joven, que deseaba festejar el mes de los estudiantes pero de una forma diferentes. En sus inicios la fiesta se limitaba al desfile de Carrozas, en que era presentada la reina de cada colegio. En la actualidad, organizada por la Asociación Posadeña de Estudiantes Secundarios (APES), las comparsas parecen tener más éxito que las mismas carrozas. Durante varias noches brillan la creatividad, el entusiasmo y la alegría. Miles de estudiantes secundarios integran cuerpos de baile, grupos rítmicos, bandas de música y carrozas. La fiesta reúne a miles de personas, quienes se deleitan al paso de varios grupos.

 

Los preparativos

La Estudiantina como ritual social es un proceso que se instituye en etapas que se suceden en un tiempo cíclico anual demarcado por actos que señalan el cambio de situación del estatus social de la fiesta; el momento de transición separa los ensayos preparatorios del desfile, la construcción de carrozas y elecciones de reinas en cada colegio, del desarrollo de la fiesta propiamente dicho: el desfile de las comparsas estudiantiles por la calle de la ciudad de Posadas.

Los estudiantes organizan la estudiantina desde los primeros días del año escolar (marzo/abril), la elección del tema alegórico de la comparsa, el diseño de los trajes, las fiestas para recaudar dinero, etc.; los ensayos de ritmos y pasos de baile comienzan tres o cuatro meses antes de la inauguración de los desfiles, esto es, desde mayo o junio hasta septiembre, cuando comienzan los desfiles oficiales.

Esta fiesta local se desarrolla de menor a mayor sin solución de continuidad, donde se pueden notar tres momentos claves: el momento de los preparativos de la fiesta;  la realización del desfile estudiantil, que es el acto más fuerte del ritual; y el momento de post-estudiantina, cuando se terminaron los desfiles y solo resta esperar los resultados para conocer a los ganadores.

Durante el primer momento de la organización del desfile, cada colegio define los temas alegóricos de las comparsas, comienzan los ensayos y la confección de trajes. La elección de temas y alegorías, son temas excluyentes durante el primer mes de preparativos. Existen distintas modalidades y mecanismos para la elección del tema de la comparsa según el colegio. Los democráticos formales, donde la elección del tema se hace mediante la exposición y elección entre distintos proyectos en una votación general, y donde cada alumno puede presentar su propuesta –tema principal, diseño de trajes y carroza; costos de los materiales, etc. —. Pero también existen colegios donde se reúnen los alumnos más interesados y con experiencia para acordar los temas que representará el colegio. Generalmente son alumnos del último año y el profesor asesor, todos con suficiente experiencia para opinar y decidir sobre la cuestión.

Los estudiantes experimentados en la organización de la fiesta –básicamente por haber entrado a la estudiantina en varias oportunidades— son quienes dirigen y enseñan a sus pares durante los ensayos y desfiles. Generalmente estos estudiantes desarrollan una carrera en la comparsa de su colegio. Comienzan en primer o segundo año tocando instrumentos más accesibles (tontón, cajitas); en tercer y cuarto año también tocan redoblantes y, en quinto año, tocan “chanchas” o zurdos mayores. En tercer y cuarto año se definen los futuros directores de la banda que, generalmente, son alumnos del último año. Los futuros directores deben contar con el acuerdo de los directores generales salientes. En resumen, existe una carrera o trayectoria lógica en la transmisión del hábito de la fiesta.

 

Un poco de historia

La estudiantina no es una fiesta nueva, por el contrario es una fiesta tradicional de los estudiantes misioneros. Sin embargo, no siempre fue como hoy la conocemos.

En las vacaciones de verano del 67-68 María Inés Sagües de Dei Castelli fue a Corrientes y vivió el carnaval muy de cerca. Como tenía conocidos en la comparsa Copacabana y se enamoró de esa fiesta alegre y colorida, organizó en Posadas un desfile con los trajes de la comparsa correntina, y ella lució algunos. María Inés estudió en el colegio Santa María entre el 64 y el 68, y fue en su último año de secundaria cuando le surgió una idea: implementar un cuerpo de baile que acompañara las carrozas, que hasta entonces eran las únicas protagonistas de los festejos estudiantiles.

María Inés

Fue entonces cuando pensó que sería hermoso poder darle un poco de alegría a las carrozas. Pero lo que nunca se le ocurrió es que de allí surgiría la fiesta de los estudiantes más popular de la provincia. El proyecto fue propuesto a la asociación que nucleaba a los estudiantes secundarios y así se empieza a invitar a los alumnos de la Escuela de Comercio Nº 1, el Nacional, la Normal, la Industrial y el Roque -que eran los únicos por ese entonces en la ciudad- y el desafío fue aceptado.
Ella y un grupo de compañeras fueron curso por curso a explicar la propuesta, que en un primer momento fue negado por la mayoría de las alumnas. No obstante juntaron un grupo de 20 chicas que eran las bastoneras de la carroza y salieron a la calle a bailar y a divertirse.

A partir de ese momento hasta la actualidad, con infinitas variaciones, la Estudiantina es la Fiesta de los Estudiantes Posadeños. Con varios cambios de pasarelas, hoy un sector específico de la Av. Costanera preparada para el desfile estudiantil.

Tras horas y días de esfuerzo, en cuatro noches de calle y una de Show en el Anfiteatro los 21 colegios participantes reflejan su esfuerzo y creatividad en todo el despliegue de la Estudiantina. Más allá de los ganadores, la fiesta de los estudiantes posadeños se ha vuelto un hecho popular de celebración de docentes, padres y familiares. El compañerismo y acompañamiento de los adultos hace que los chicos puedan disfrutar de cada etapa, fortalecer amistades y vivir la secundaria con acontecimientos inolvidables.

Una vez terminados los festejos y coronaciones, el ritual termina. Los estudiantes héroes de la estudiantina vuelven a ser alumnos comunes con uniformes y guardapolvo blanco; vuelven a su estatus de adolescentes, alumnos de colegios secundarios que deben ajustarse a los requisitos y exigencias de la institución escolar: estudiar y dar examen.

 

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