Luciano Riolfo

Mi nombre es Luciano Riolfo. Soy de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos. Me recibí de Técnico en Comunicación Social en Paraná, capital de la provincia. Actualmente trabajo en la administración de una empresa y por las tardes, me dedico al estudio.

Es considerado “Museo de la Ciudad” de Gualeguaychú y tiene una historia que vale la pena contar.

Edificada en lo que hoy se conocen como las calles San Luis y Jujuy, el actual museo se construyó alrededor del año 1835. Comenzó como una casa de familia cualquiera. En este caso, era una residencia de campo donde vivía Francisco Lapalma, hijo del primer médico que tuvo la ciudad de Gualeguaychú, Don Juan Lapalma.

 

 

Dueña de un estilo italianizante, la propiedad posee planta baja, primer piso y azotea. Actualmente, se conserva sólo una parte de la construcción original. Consta de dos habitaciones en la planta baja y dos en el primer piso, al que se accede por una escalera de madera.

El patio de la casa refleja el contexto de la época, ya que se puede ver el pozo donde se sacaba el agua, la cochera, donde se guardaba la diligencia y algunos detalles más, todos característicos del siglo XIX. Cabe destacar que la propiedad era más grande, porque tenía un total de 45 hectáreas de campo alrededor, donde Francisco cultivaba y producía distintas frutas que eran exportadas a Buenos Aires, además de tener ganado y dedicarse al comercio del cuero.

En esta casa vivió Olegario Víctor Andrade, un poeta de origen brasileño, pero radicado en Argentina. Considerado uno de los más importantes de Entre Ríos. Pasó toda su infancia y juventud. A la edad de ocho años, queda huérfano de padre y madre, y junto a sus dos hermanos menores, Wenceslao y Úrsula, son adoptados por la familia Lapalma.

 

 

Además de esto, la casa presenció todo tipo de fenómenos producidos por sus habitantes. Don Francisco Lapalma se casó con Martina Carmona, hija de Juan de la Cruz Carmona, uno de los primitivos habitantes de la Villa fundada por Don Tomas de Rocamora. Tuvieron siete hijos, procrearon una enorme familia. Algunos de los sucesos más conocidos que ocurrieron en la casa fueron que  Isabel Frutos Carmona “murió de amor”; María y Pedro Sabá, otros habitantes, perdieron la vida en el lugar; y el más conocido por los ciudadanos de Gualeguaychú es la historia de Rosa, quien se encerró en la casa por 30 años, y el 25 de junio de 1959 concluyó con su desaparición.

Vale hacer la aclaración que el nombre del lugar, “Azotea de Lapalma”, es, justamente, por el caso de “La niña que murió de amor”. Isabel tuvo una relación con un joven que no era de su clase social. Fue un amor breve, pero demasiado recordado por las consecuencias que tuvo. Como la familia no aceptaba este tipo de lazos amorosos, el castigo que recibió la joven fue  llevarla a vivir a la azotea sola, alejada de sus hermanas y de su amor. Fruto de la desesperación y la angustia que atravesaban a Isabel en ese momento, decidió no comer más. Una huelga de hambre solitaria, rodeada de soledad y sin ganas de nada. Con tal sólo 19 años, murió en la azotea. Nadie sabe si fue por desnutrición, por amor o por la sumatoria de factores que pasaban por ese cuerpo.

Muchos años después, luego de la muerte de su último habitante, Delfín Lapalma, la Municipalidad de Gualeguaychú le compra la propiedad a la quien era la dueña del momento, María Margarita Lapalma de Auzqui, para constituir la propiedad como “Museo de la Ciudad”.

En 1986, la casona abrió sus puertas al público, pero como parte del municipio y en carácter de “museo”. Plantas originales, flores, muebles, vestimentas y objetos que la habitan nos confían su imagen fresca en la que, hasta las baldosas rojas, en pedazos, han recobrado su lozanía para darnos un clima agradable, un ambiente que seguimos viviendo, a pesar del tiempo, cumpliendo la misión de perdurar el pasado en apoyo y cimiento de un presente.

 

 

En el lugar funciona el Archivo Histórico de la Municipalidad, abierto al público para la consulta de investigadores y público general, para conocer más sobre esta atrapante historia.

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